Apigenina: Materia pequeña, gran energía

Nov 19 2025

La apigenina, también conocida como 4′,5,7-trihidroxiflavona, es un compuesto flavonoide con la fórmula molecular C₁₅H₁₀O₅. Se encuentra ampliamente en diversas plantas como pigmento amarillo, incluyendo muchas frutas y verduras como el apio, el ajo, el brócoli, la cebolla, la manzana y la naranja. El apio tiene un contenido relativamente alto, de ahí su nombre. También se encuentra en plantas de las familias Thymelaeaceae, Verbenaceae y Selaginellaceae. La apigenina pura generalmente se presenta como un polvo cristalino amarillo, inodoro e insípido. Al ser un compuesto liposoluble, tiene baja solubilidad en agua.

Un agente versátil en el campo médico

(I) Un aliado contra las enfermedades cardiovasculares

En el mundo actual, donde las enfermedades cardiovasculares son prevalentes, la apigenina ha recibido gran atención debido a sus singulares efectos cardioprotectores. Diversos estudios han demostrado que la apigenina inhibe eficazmente la proliferación de células musculares lisas vasculares, una propiedad de gran importancia para la prevención de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y la arteriosclerosis. La proliferación anormal de estas células constituye una base patogénica importante para la aterosclerosis y otras enfermedades vasculares. La apigenina reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares desde su origen al inhibir dicha proliferación.

Además, la apigenina posee un efecto vasodilatador, reduciendo la resistencia vascular periférica y coronaria, lo que contribuye a disminuir la presión arterial. Estudios han demostrado que la apigenina tiene un efecto vasodilatador sobre la contracción del anillo aórtico inducida por fenilefrina en ratas in vitro, lo que proporciona evidencia sólida de sus efectos vasodilatadores y reductores de la presión arterial. Para los pacientes con hipertensión, el consumo regular de apio, rico en apigenina, puede ser una forma sencilla y eficaz de ayudar a reducir la presión arterial. Generalmente, se observan efectos notables tras aproximadamente dos meses de consumo constante.

(II) Un arma secreta en la lucha contra los tumores

La apigenina es un recurso valioso e indispensable en la lucha contra los tumores. Puede inhibir el crecimiento de las células tumorales e inducir su apoptosis. Estudios en células de cáncer colorrectal han demostrado que la apigenina potencia el efecto inhibidor del 5-fluorouracilo sobre la viabilidad celular, inhibe la sobreexpresión de la timidilato sintasa inducida por el 5-fluorouracilo, aumenta la apoptosis inducida por este y refuerza la alteración del ciclo celular. Su inducción de la apoptosis depende principalmente de la función de la proteína p53.

La apigenina también puede inhibir la angiogénesis, la invasión y la metástasis tumoral, frenando el desarrollo del tumor en múltiples etapas. Este flavonoide natural tiene efectos terapéuticos en el glioblastoma y el neuroblastoma. Su mecanismo antitumoral incluye la inducción de la detención del ciclo celular y la apoptosis, así como la inhibición de la migración, la invasión y la angiogénesis celular. En células de cáncer de vejiga (células 5637), la apigenina inhibió la proliferación celular e indujo la apoptosis. Este mecanismo podría estar relacionado con la regulación negativa de Bcl-2 y la regulación positiva de la expresión de Bax, lo que conlleva una disminución de la relación Bcl-2/Bax y la activación de PARP.

(III) Pionera en la acción antioxidante

La apigenina es una excelente precursora del sistema de defensa antioxidante del organismo. Puede reducir la generación de radicales libres de oxígeno e inhibir la peroxidación lipídica, retrasando así el proceso de envejecimiento.

La apigenina es un potente quelante de iones metálicos, lo que reduce su participación en reacciones de radicales libres al quelar iones metálicos, bloqueando la generación de radicales libres de oxígeno. Simultáneamente, la apigenina tiene un potente efecto de eliminación de aniones superóxido y peróxidos lipídicos, y también puede inhibir la generación de NO. Su estructura molecular presenta tres grupos hidroxilo en las posiciones 4′, 5 y 7 de los anillos A y B, los cuales pueden combinarse con radicales libres reactivos para neutralizarlos. Además, los grupos hidroxilo fenólicos en las posiciones 5 y 7 pueden formar complejos con iones metálicos, y el grupo 7-hidroxilo es altamente ácido, lo que contribuye a sus propiedades antioxidantes.

En el sistema nervioso, la apigenina también puede inhibir los efectos tóxicos del estrés oxidativo en las células nerviosas, ya sea neutralizando directamente o reduciendo el nivel de especies reactivas de oxígeno, o disminuyendo el contenido de malondialdehído (MDA), producto final de la oxidación de lípidos, e incrementando los niveles de factores antioxidantes como la SOD, la CAT y el GSH. Asimismo, protege las neuronas al quelar iones de hierro metálico y reducir el nivel de iones de hierro libres.

(IV) Otros efectos medicinales

Además de los efectos mencionados, la apigenina también tiene efectos calmantes y mejora la cognición. Diversos estudios han demostrado que la apigenina tiene un efecto sedante, mejora significativamente la capacidad de aprendizaje y la memoria a corto plazo en ratones, y favorece el sueño, permitiendo a las personas descansar mejor en sus ajetreadas vidas.

Aditivos: un tesoro para la industria alimentaria

(I) Colorantes naturales para alimentos

En la búsqueda actual de un sabor delicioso y un color atractivo, la apigenina, con su tono único, se ha convertido en uno de los colorantes favoritos de la industria alimentaria. Este polvo amarillo pálido aporta un encanto especial a la apariencia de los alimentos y se puede utilizar para colorear la superficie de galletas, alimentos inflados, pasteles, gelatinas, productos cárnicos cocidos, paletas heladas, helados y otros alimentos, haciéndolos más apetecibles. Por ejemplo, en la elaboración de algunos pasteles especiales, la adición de apigenina les confiere un delicado tono amarillo, proporcionando una experiencia visualmente agradable y realzando considerablemente el atractivo del producto.

(II) Conservantes alimentarios altamente eficaces

En la lucha constante por la conservación de los alimentos, la apigenina es un poderoso aliado. Posee efectos antioxidantes y antibacterianos, retrasando eficazmente el deterioro de los alimentos. En cuanto a sus propiedades antioxidantes, los aceites presentes en los alimentos son altamente susceptibles a la oxidación durante el almacenamiento, lo que produce olores desagradables y sustancias nocivas. Los grupos hidroxilo fenólicos en la estructura molecular de la apigenina pueden proporcionar átomos de hidrógeno, los cuales se combinan con los radicales libres generados durante la oxidación del aceite, interrumpiendo la reacción en cadena de estos y, por lo tanto, retrasando la rancidez oxidativa de los aceites. Agregar una cantidad adecuada de apigenina a los alimentos fritos ayuda a mantener un buen color y sabor durante su vida útil, extendiéndola.

Desde una perspectiva antibacteriana, la apigenina tiene un efecto inhibidor sobre bacterias comunes en los alimentos, como Staphylococcus aureus y Escherichia coli, así como sobre mohos y levaduras. Puede alterar la estructura de la membrana celular bacteriana, insertarse en la bicapa fosfolipídica de dicha membrana, modificar su permeabilidad y provocar la fuga de sustancias, inhibiendo así el crecimiento y la reproducción bacteriana. En el caso de los mohos, inhibe la germinación de esporas y el crecimiento de hifas; en el de las levaduras, interfiere con sus procesos metabólicos celulares. La adición de apigenina a productos horneados como pan y pasteles, así como a frutas, puede inhibir eficazmente el crecimiento microbiano, mantener la calidad de los alimentos y prolongar su vida útil. En productos cárnicos, tanto frescos como procesados, la apigenina puede prolongar su vida útil y reducir el riesgo de deterioro por contaminación bacteriana al inhibir el crecimiento de bacterias y moho.

(III) Agente aromatizante único y potenciador de la salud

En alimentos con sabores únicos, la apigenina también puede desempeñar un papel aromatizante, aportando características distintivas al producto. Agregar apigenina a algunas bebidas o refrigerios que buscan sabores naturales puede brindar un sabor fresco y único, satisfaciendo la curiosidad de los consumidores por descubrir nuevos sabores.

La apigenina también se agrega a alimentos funcionales, como bebidas saludables y suplementos nutricionales. Gracias a sus bioactividades antioxidantes y antiinflamatorias, la apigenina puede brindar a los consumidores una protección adicional para la salud en estos alimentos funcionales, contribuyendo a la búsqueda de un estilo de vida saludable y promoviendo el bienestar físico.

 

Una estrella en potencia en la industria cosmética

(I) Excelentes ingredientes para protectores solares y bronceadores

La apigenina es un ingrediente versátil e invaluable para el desarrollo de protectores solares y bronceadores. Posee una alta capacidad de absorción de rayos ultravioleta UVB, con una absorción concentrada en la región B (longitud de onda entre 280 y 320 nm), protegiendo contra el daño de la radiación. Por lo tanto, puede utilizarse en cosméticos de protección solar para brindar una protección solar eficaz a la piel, reduciendo el daño causado por los rayos UV y previniendo quemaduras solares, manchas solares y otros problemas. Su absorción en la región A (longitud de onda entre 320 y 400 nm) es relativamente baja, lo que permite utilizar bajas concentraciones de apigenina como agente bronceador en aceites bronceadores, satisfaciendo las necesidades de bronceado de algunos consumidores y permitiéndoles disfrutar del sol mientras logran una tez bronceada, sana y natural.

(II) Un protector de la piel

La apigenina es un protector fiel para la salud de la piel. Posee un doble efecto antiinflamatorio y antioxidante, previniendo eficazmente problemas cutáneos como vesículas, queratosis y paraqueratosis. Cuando la piel se expone a estímulos externos, como la radiación ultravioleta o la contaminación ambiental, es propensa a reacciones inflamatorias y estrés oxidativo, lo que provoca problemas como enrojecimiento, picazón y sequedad. La apigenina inhibe la producción de mediadores inflamatorios, reduce la inflamación y, simultáneamente, neutraliza los radicales libres, disminuye el daño oxidativo y protege la función normal de las células cutáneas.

La apigenina también inhibe la actividad de los melanocitos y reduce la síntesis de melanina, previniendo y mejorando así problemas cutáneos como las manchas de la edad y la falta de luminosidad, para una piel más blanca y radiante. Se suelen añadir altas concentraciones de apigenina a cosméticos como protectores solares, cremas faciales, sérums, tónicos y mascarillas para brindar un cuidado integral a la piel.

(III) Un aliado para el cabello

La apigenina también desempeña un papel importante en el desarrollo de productos para el cuidado del cabello, actuando como un aliado para su bienestar. Alivia la picazón del cuero cabelludo, mejora su salud, reduce la caspa y aporta frescura y suavidad al cabello. Para quienes sufren problemas del cuero cabelludo, los champús, acondicionadores y otros productos capilares que contienen apigenina son, sin duda, la opción ideal para solucionarlos.

Un agente versátil en la industria y otros campos

(I) Un agente versátil en la industria química

En la industria química, la apigenina es un agente versátil. Puede utilizarse como intermediario en la síntesis orgánica, para sintetizar fragancias, colorantes y otros productos químicos, optimizando su rendimiento y aportándoles aromas y colores únicos. Extraída de plantas naturales, la apigenina se somete a una serie de reacciones químicas para transformarse en fragancias con aromas distintivos, añadiendo un aroma natural y fresco a perfumes, ambientadores y otros productos. En la síntesis de tintes, la estructura molecular de la apigenina puede reaccionar con otras sustancias químicas para formar moléculas de pigmento estables, utilizadas para teñir textiles, papel, etc.

La apigenina también desempeña un papel importante en la producción química al servir de soporte para catalizadores metálicos gracias a su estructura porosa, lo que mejora la eficiencia de la reacción y reduce los costos de producción. Por ejemplo, en algunas reacciones de síntesis orgánica, la incorporación de catalizadores metálicos en la apigenina puede aumentar los sitios activos del catalizador, incrementando así la eficiencia de la reacción.

(II) Un nuevo ingrediente estrella en la industria textil

En la industria textil, la apigenina también demuestra un valor único, convirtiéndose en un ingrediente estrella. Se puede utilizar en los procesos de teñido y acabado de textiles. Su actividad superficial optimiza la penetración del tinte, mejora los resultados del teñido y permite que los colores se adhieran de manera más uniforme y firme al tejido. En el proceso de teñido de tejidos de algodón puro, la adición de una cantidad adecuada de apigenina permite que el tinte penetre mejor en la fibra, mejorando así la uniformidad del teñido y la solidez del color.

La estabilidad química de la apigenina la convierte en un agente de acabado potencialmente ecológico, que contribuye a mejorar la calidad y el rendimiento de los tejidos. También puede mezclarse con fibras de algodón y, mediante procesos específicos como el pretratamiento con hidróxido de sodio o agentes de resistencia ligeramente ácidos, puede mejorar la uniformidad del color de los tejidos mezclados, aportando nuevas características y ventajas a los productos textiles.

 

La apigenina, un compuesto flavonoide natural, ha demostrado una amplia gama de aplicaciones y un enorme potencial en diversos campos, como la medicina, la alimentación, la cosmética y la industria. En medicina, posee potenciales efectos terapéuticos en enfermedades cardiovasculares, tumores y otras dolencias, ofreciendo nuevas esperanzas para la salud humana. En la alimentación, como colorante, conservante y aromatizante natural, brinda nuevas oportunidades de desarrollo a la industria alimentaria. En cosmética, sus efectos de protección solar, cuidado de la piel y del cabello satisfacen la búsqueda de belleza y salud. En la industria, como intermediario en la síntesis orgánica y un ingrediente prometedor en la industria textil, impulsa la innovación tecnológica en sectores relacionados.

Con la continua profundización de la investigación científica y los avances tecnológicos, se cree que la apigenina desempeñará un papel aún más importante en el futuro. Las investigaciones futuras pueden explorar con mayor profundidad el mecanismo de acción de la apigenina, optimizar los procesos de extracción y síntesis, y mejorar su biodisponibilidad y estabilidad para satisfacer mejor las necesidades de diversos campos. Asimismo, esperamos con interés la aplicación y expansión de la apigenina en más ámbitos, lo que aportará mayores beneficios a la vida y la salud humanas.

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